Hola! Qué botón tengo que apretar para invertir en tu empresa?

A veces uno hace cosas imaginando un resultado y tiene que estar preparado para aceptar que eso puede pasar o no. La parte buena es cuando empiezan a pasar cosas que uno no tenía previsto porque nos abre la cabeza. Mucho mejor aún si esas cosas son buenas, pero sería casi infantil esperar que todo el tiempo nos sucedan cosas inesperadas y buenas.

El 6 y 7 de Septiembre estuvimos en Colonia junto a más de 300 inversores. También estuvieron los emprendedores de Formafina, The Fan Machine, Nubelo y Wideo. Cada uno de los emprendedores brindó talleres en donde hablaban a los inversores actuales y potenciales sobre su propio proyecto. Todo estaba preparado para los inversores pudieran estar actualizados de las novedades de las compañías. Pero al término del taller, los inversores y los emprendedores se pusieron a hablar libremente, sin una temática en especial, sobre la vida de cada uno, sobre sus expectativas, sobre lo que cada uno pensaba que podía complementarse con el otro. Y ahí nació la magia!!

Dice un inversor sobre un producto presentado por un emprendedor: “Esto lo uso todos los días para mi trabajo. Me salva una cantidad de tiempo enorme!”. Dice otro inversor: “Lo que ustedes hacen sería el canal ideal de venta para mi propia empresa. Me gustaría poder poner mis productos en su plataforma”.

Pero quizá la anécdota más curiosa fue de Agu de Marco de Wideo. A su taller asistieron muchos inversores. Mientras Agu hablaba, muchos inversores decidieron abrir las notebooks y tablets para conocer el producto que se estaba presentando. En el mismo momento en que termina el taller, se para una mujer con su iPad en la mano, se aproxima a Agu, le muestra lo que él estaba viendo y le dice: “Hola! Que botón tengo que apretar para invertir en tu empresa?”. La frase nos quedó resonando como si fuera una canción pegadiza.

La mujer estaba viendo el sitio de South Ventures, y desde ahí la oportunidad de inversión en Wideo. Pero tenía al fundador enfrente hablándole. Hubo química. Compartieron la visión, y en pocos minutos esa mujer se transformó en inversora de Wideo.

Este tipo de cosas no hubieran existido de no haberse generado el encuentro entre inversores y emprendedores con el tiempo suficiente para hablar más allá de las cuestiones puntuales.

Sin duda, este descubrimiento marca el inicio de una nueva forma de comunicación entre los distintos involucrados en las inversiones en startups.

Ojalá en poco tiempo sucedan estas cosas de manera masiva, en todas partes del mundo. Por lo pronto, nosotros estamos haciendo todo lo posible por aportar nuestro granito de arena.

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