Aclaramos y oscurecemos términos sobre las inversiones en startups

Es increíble lo rápido que uno se olvida sobre cómo aprendió lo que aprendió. Muchas veces me pasa que, estando durante meses con la cabeza metida en un tema, voy viendo cosas nuevas y no siempre las incorporo enseguida. No siempre voy a buscarlo inmediatamente en Google. A veces necesito encontrarme con esa palabra varias veces para llegar a pensar: “Pero entonces… ¿qué es exactamente eso?”

Al principio tengo cierto escepticismo. Pero cuando lo veo escrito en más lugares, empiezo a hacerme amigo del término. Entonces lo incorporo a mi vocabulario, y empiezo a usarlo como si esa hubiese sido la primera palabra que pronuncié al nacer como algo natural. Hasta que un día viene alguien y te dice: “Escuché que dijiste eso varias veces, pero… ¿qué es exactamente?”.

Hace un tiempo atrás, aún antes que se nos haya venido a la cabeza el nombre de South Ventures, iniciamos un formato mediante el cual invitábamos a los emprendedores de las mejores startups que analizábamos desde el Club de Inversores Ángeles IG para que presenten su compañía a cierto grupo de inversores. Cada inversor decidía si invertir o no. Para todos los que decidían invertir, armábamos un vehículo que nos permitía entrar organizadamente en la inversión, y nosotros nos encargábamos de gestionarlo.

Con el tiempo fuimos simplificando ese proceso al extremo hasta manejarlo de punta a punta con una plataforma por internet. El formato se consolidó, pero aún no tiene un nombre.

Cuando lanzamos el fondo administrado de startups, todo se hizo más confuso de explicar. Quizá muchos inversores estén familiarizados con el concepto de fondo de inversión. Pero a cada uno le remite a una cosa distinta. Estamos más o menos de acuerdo en que un fondo normalmente gestiona una cartera, eso significa que cada participante del fondo tiene su capital distribuido entre los distintos activos de la cartera.

Un día vino un inversor en la conferencia de IG en Colonia y me preguntó: “¿Puedo invertir en Formafina?” La situación, aunque parecía simple, me obligó a dar una serie de explicaciones que no me resultaron tan fáciles como hubiera querido:

– Nosotros habíamos presentado Formafina en Abril por un período de aproximadamente 4 semanas. Ese período se finalizó (y con mucho éxito), por lo que la respuesta podría haber sido simplemente “no”.

– Ese mismo fin de semana en Colonia estábamos presentando dos cosas: el nuevo fondo administrado de startups y la apertura del mercado secundario de startups (que no todo el mundo sabe exactamente lo que significa un mercado secundario). Por lo tanto, si el inversor participaba del fondo administrado, entonces sí podía tener una participación en Formafina pero sólo en la proporción que el fondo tenga a Formafina en su cartera, por ejemplo, 15%. Por lo tanto sí podía, pero de una manera distinta a la de los inversores de Abril.

– Pero a través del mercado secundario, un espacio de la plataforma en donde los inversores podían comprar y vender participaciones en startups entre sí, también existía la posibilidad de comprar participaciones de Formafina en tanto y en cuanto exista un inversor que quiera vender la suya. Pero para ese día, no había ninguna oferta de venta todavía.

 

Después de explicarle el panorama, me preguntó: “¿No puedo invertir solamente en Formafina como los inversores que lo hicieron en Abril?”. Lo primero que se me vino a la cabeza era repetirle lo que le había dicho. Pero como autocrítica, recordé que “eso” que habíamos hecho en Abril no tenía una definición, al menos una definición recordable. A veces le llamamos “Lanzamientos” porque son oportunidades que presentamos cada 60 días. A veces le llamamos “mini-IPO” o “IPO privado” en clara analogía con la Initial Public Offering que hacen las empresas cuando salen a cotizar en la bolsa, pero a pesar de querer que se parezca, es algo completamente distinto. A veces le llamamos “Inversiones directas” para cuando queremos diferenciarlo de la inversión en un fondo. Y cuando queremos mostrar que hay similitudes con el fondo administrado, le llamamos “Fondo de una sola startup”. Alguien ligado al Marketing le llamaría “Campaña”, pero no refleja lo que hacemos.

No estoy seguro de haber podido responder todas las dudas del inversor, y casi que por eso escribo esto como una forma de desquitarme de aquella situación.

Si bien somos un fondo de Venture Capital, lo que perseguimos es la “innovación en fundraising para startups” (el fundraising es la organización del levantamiento de capital). Hoy no conocemos ninguna organización en mundo que combine este mix de propuestas como la nuestra, y por tanto no podemos tomar una terminología de referencia. Estamos haciendo camino al andar. Hay nombres que estamos necesitando acuñar para hacer referencia a lo que hacemos, y todavía no sabemos bien a qué se parece cada cosa. Lo que sí sabemos es que estamos construyendo la forma más fácil de invertir en startups. El resto, vendrá con el tiempo.

Hasta la próxima semana.

Sebastián (@sportega)

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