La importancia de la historia de una startup

Una de las compañías de South Ventures ya está preparando su expansión hacia el mercado asiático. Sin dudas, Asia es un continente con mucho potencial de negocios pero muy difícil de conocer. Ver lo que está pasando hoy resulta casi obvio para cualquiera que lo analice. El desafío es siempre juzgar la oportunidad antes que la historia se escriba, tal como ocurrió en el caso de Formafina.

El principio fue humilde y con intenciones realistas. Hace 2 años, un emprendedor y su pequeño equipo lanzaban un sitio que ofrecía productos de decoración para el hogar de diseñadores exclusivos a precios accesibles. Para ese momento, habían algunas iniciativas en otras partes del mundo que estaban tomando fuerza con propuestas similares. Lo que Formafina hacía, estaba bien: replicó un modelo que ya funcionaba, y lo introdujo en un país nuevo.

Cuando un producto/servicio se ofrece por primera vez en un mercado, nadie puede tener completa certeza del nivel de interés que va a generar en los clientes/consumidores. Replicar un modelo que funciona, es una manera de disminuir el riesgo de descubrirlo a los golpes. Pero, ¿qué pasa cuando funciona? ¿el equipo está preparado para gestionar el crecimiento?

Como en toda empresa nueva, las miradas recaen sobre el equipo. ¿Qué vimos?

Resulta que Formafina estaba liderado por Nima, un iraní que creció en España e Inglaterra, se graduó de la escuela de negocios de Harvard en Estados Unidos, trabajó en algunas de las principales firmas de inversión del mundo, y que llegó a latinoamérica de la mano de un colega de Harvard que lo sumó al equipo de la startup de videojuegos Vostu, que es hoy la empresa más grande de la región en su rubro. A él lo acompañaba Eugenia, persona clave de una startup argentina que fue vendida a una compañía brasileña; pero también estaba nada menos que Hans, inversor y consejero clave, quien fuera por años el número uno de DHL Express en Estados Unidos, y número uno de Agility Logistics para la región de Asia Pacífico, desde donde tenía la experiencia de liderar a a 20.000 y 7.000 personas respectivamente a lo ancho del globo.

A veces parecía ser demasiado equipo para tan pequeño emprendimiento.

Pero la compañía empezó a crecer y los desafíos llegaron más rápido de lo esperado. Para ganar espacio en el mercado, había que diferenciarse todavía mucho más y escalar al mismo tiempo. Éste era el escenario aún después de haber crecido un 900% en ventas en el 2013 respecto del año anterior.

Brasil vivió en los últimos años un boom que generó una clase alta muy fuerte y repentina. El paso necesario fue desarrollar una red de proveedores estadounidenses para abastecer al mercado con productos que no existían en Brasil. No fue un capricho. Sólo Estados Unidos era capaz de generar tanta cantidad y variedad de productos para este nuevo tipo consumidor. Entonces, Formafina instaló su oficina en Estados Unidos y comenzó a exportar productos de un mercado a otro. Para muchos, resolver las cuestiones de exportación de productos de Estados Unidos a Brasil es un problema tan difícil de encarar que da ganas de abandonarlo desde el momento de pensarlo. ¿Cualquier compañía hubiera pensado que ese era el paso natural? Para nada. Pero era natural si contaban con quien fuera el CEO de DHL Express en USA en el equipo.

¿Cual sería el siguiente gran paso de esta empresa global? Llevar esos productos a Asia y Medio Oriente. ¿Lo podían hacer? Si. El plan cierra casi como una novela en donde todo converge al final: Nima siempre tuvo sus raíces ahí y Hans dirigió otra gran empresa inmerso en esa región. Esta condición no le asegura el éxito a ninguna empresa, pero hace alcanzable lo que a otros le puede llegar a resultar imposible. No hay motivos para no hacerlo. El equipo resulta ser ahora el adecuado en esta etapa.

Steve Jobs decía que “lo puntos solo se pueden conectar mirando hacia atrás”. Muchas de las cosas que nos pasan no siempre parecen estar relacionadas hasta que se mira hacia atrás y ver que era obvio que todo tenía sentido. Cuando se piensa en la escalabilidad de una startup, se intenta ver precisamente esas cosas que podrían ser la diferencia entre éxito, fracaso, grande o muy grande.

Los números para el inversor

Que una startup tenga un incremento del 900% en su facturación no significa un crecimiento del 900% en el valor de la compañía. Esto es por fundamentalmente por 2 razones: por un lado porque el precio de la compañía, además de tener una parte importante de subjetividad, se establece en combinación con otras variables. Pero, por otro lado, porque muchas veces la expectativa de un crecimiento fuerte ya está reflejado en el valor inicial de la compañía.

De todos modos, en los últimos días Formafina abrió una ronda de levantamiento de capital a una valuación 50% superior a la que tenía a finales del 2013. Esto es lo que se considera como la ganancia “no realizada” (o menos técnicamente “en los papeles”) hasta el día de hoy para el inversor que entró el año pasado al día de hoy. Claro que esto es apenas un primer paso en un camino que dura algunos años. Pero es un buen antecedente para una compañía que está de cara al mercado asiático.

Hasta la próxima ! Sebastian (@sportega)

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