Ha sido un año de suerte

Si se pudiera predecir cuál va a ser la mejor inversión del 2015, seguramente todos iríamos a invertir ahí. Como no es posible predecir eso, cada uno va eligiendo sus inversiones con la combinación de riesgo y rendimiento que mejor se adecua a su perfil como inversor. Lo mismo pasó con nosotros hace un año.

Al principio del año pasado, lanzamos una serie de fondos que tenían por objetivo invertir en alguna compañía en forma exclusiva. Luego, a mediados de ese año, lanzamos el SV Global Fund I para armar nuestra primera cartera diversificada. Bajo cualquiera de los dos modelos, predecir el rendimiento de las inversiones fue y seguirá siendo muy difícil. Pero pasado un año, podemos mirar lo que pasó.

De entre las primeras inversiones en compañías específicas, los resultados fueron muy dispersos. Todas las compañías están igual o mejor que el año pasado. Sin embargo, en términos de rendimientos el rango va desde 0% hasta el 200% de ganancia. Pero aún con esta información, el resultado final sigue siendo difícil de leer.

Por un lado, 0% significa que la compañía todavía no pasó por una inversión subsiguiente que permita obtener un nuevo valor de mercado para analizar rendimientos. Esto es lo normal en una compañía que no cotiza en bolsa. En estos casos, la forma de seguir la evolución de la compañía (aunque no exista un precio que la represente) es analizando sus variables de negocio, el ciclo en el que se encuentran, las tendencias del mercado, etc. La evolución individual es más fácil medirla en el largo plazo.

Por el otro lado, que una compañía indique un 200% no implica que haya un motivo que celebrar. Dado que las compañías no cotizan en bolsa, las ganancias no son “realizables” (no se pueden cobrar) hasta tanto exista algún evento de liquidación que lo permita. Durante ese tiempo, las compañías siguen enfrentando desafíos y por tanto el inversor no está exento de ver sus rendimientos disminuidos. El principal inconveniente de este modelo es que el rendimiento consolidado de la cartera del inversor, depende de cómo haya diversificado su portafolio. En particular, algunas de las compañías no sólo pasaron por eventos de mercado que ocurrieron antes de lo planificado sino que además fueron, por lo pronto, beneficioso para quienes invirtieron antes, y eso ayudó a mejorar los números.

Tal vez la forma simple de obtener un rendimiento representativo de menor plazo es mirando la cartera diversificada del SV Global Fund I. Dado que está compuesto por 15 compañías, hay más chances de que varias de ellas hayan pasado por algún evento de mercado que permita obtener su valor. En particular, en el fondo hay 9 compañías que pasaron por estas situaciones en el 2014. Hasta Noviembre, el rendimiento del fondo era del 26%, pero el adelantamiento de la salida a bolsa de Lending Club puso el rendimiento total en el 40%. Este último evento nos dió un toque de suerte en el cálculo de rendimientos hacia el final del año ya que si el IPO hubiera sido en Enero, el cálculo hubiera sido otro aunque la compañía se mantuviera sólida. Como siempre comentamos, estos rendimientos son consideramos como provisorios ya que para calcular el rendimiento de un año específico, a veces es necesario esperar más de un año (ver artículo “Guía práctica para medir tus ganancias”).

Mientras tanto, el S&P 500 tuvo un buen año con una suba del 13% y el NASDAQ con 15%. Desde el 2009 estos índices se vienen recuperando fuertemente de la crisis del 2008 al punto de estar alcanzando sus máximos históricos. Con estos números, el rendimiento del fondo casi triplica los de los índices de Estados Unidos aún con compañías sin nuevos precios.

Entre los analistas, parece no haber consenso sobre cómo será el 2015. Algunos hablan de burbujas y otros de desaceleración global. Al igual que el año pasado, no podemos predecir lo que va a pasar. Cada uno, incluyendo nosotros, va a estar eligiendo inversiones que tengan la combinación de riesgo y rendimiento que se adecue al perfil de inversor. En un escenario de desaceleración global, las compañías jóvenes e innovadoras pueden incluso encontrar oportunidades para crecer más rápido. En un escenario de caída brusca de las bolsas, las compañías chicas no suelen verse afectadas en sus negocios, pero pueden enfrentarse a inversores no tan dispuestos a invertir capital. En ese caso, muchas pueden llegar a quedar obligadas a crecer sin capital externo. Pero esto no sentencia a las compañías con empuje. Simplemente les presentan un nuevo desafío.

Mientras tanto, un sólo año no determina el futuro de una compañía, tanto haya sido un año bueno como un año malo. Para el año próximo no esperamos que los números mejoren sustancialmente. Sólo esperamos que las compañías sigan creciendo en forma rentable más allá que tengan un número u otro en el corto plazo. La mirada la tenemos puesta en el largo plazo, en donde converge la creación de valor de un negocio con su precio de compañía.

A lo largo del 2015 estaremos analizando la evolución de los mercados y las compañías privadas para entender cómo podemos aprovechar las mejores oportunidades globales.

Por lo pronto, espero haya tenido un excelente 2014 y le deseo un 2015 todavía mejor!

Hasta la próxima!

Sebastian (@sportega)

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