Las trampas de las decisiones

Hoy vamos a poner el foco en varias de las cuestiones que interfieren en todas nuestras decisiones de inversión, una y otra vez, casi sin darnos cuenta.

Pero antes que eso, quería hacer un breve paréntesis para compartir nuestro entusiasmo por la cantidad y la calidad de las respuesta que recibimos de los inversores en relación al artículo de la semana pasada. Si no lo vió, puede verlo desde el siguiente link: Consulta a los inversores. Con algunos inversores hemos coincidido más que con otros, pero nos sorprendió la diversidad de puntos de vista tomados sobre una misma oportunidad y la profundidad del análisis ante la consulta de inversión, ya sea de quienes estaban a favor o en contra. En resumen, muchos coincidieron en que AirDog es una propuesta atractiva que tiene mucho más potencial que el de filmarse haciendo deportes. Sin embargo, hubo un fuerte consenso en que el éxito del proyecto va a depender en gran medida de las cuestiones regulatorias sobre los drones, la competencia y la capacidad de contar con un plan que genere valor para los inversores. ¿A qué conclusión llegamos? Permítame primero contarle el contexto de la decisión para explicar mejor nuestra conclusión.

Cada persona tiende, en mayor o menor medida, a inclinarse en favor de algún punto de vista mientras se muestra reticente a considerar otros. A esto se le llama sesgo.

Para disminuir la interferencia de estos sesgos, los inversores forman grupos para intercambiar sus puntos de vista y así mejorar el proceso de toma de decisiones. Claro que ésta no es la única razón por la que se agrupan. Los inversores se juntan también para compartir ideas de inversión, intercambiar contactos, experiencias, y hasta para generar un lugar de entrenamiento para nuevos inversores. Así es como nacen los clubes y redes de inversores. Pero volviendo al tema de la decisión, ¿es mejor una decisión de grupo que una decisión individual?

La decisión grupal puede ayudar a disminuir los sesgos personales como:

  • Sesgo de confirmación: tendencia a buscar evidencia que confirma nuestro propio supuesto.
  • Sesgo de anclaje: tendencia a ponderar excesivamente una parte de la información.
  • Ilusión del control: tendencia a creer que podemos controlar los eventos que influyen sobre algo. Ej, sobre una inversión.
  • Sesgo de punto ciego: tendencia a no darse cuenta de los propios prejuicios.
  • Percepción selectiva: tendencia en la cual las ansias, esperanzas o ilusiones afectan a la percepción.

Estos mismos sesgos, entre otros, son los que pudimos mitigar al compartir la oportunidad con los más de 5.000 inversores de South Ventures.

Las decisiones grupales, según la idea de sinergia, son más efectivas que las individuales. Sin embargo, se ven afectados por otros factores:

  • Dilución de la responsabilidad: sensación de menor responsabilidad individual en la decisión grupal, que puede llevar a tomar decisiones “a la ligera”.
  • Polarización: tendencia del grupo a tomar decisiones más extremas que la inclinación individual, por tanto, absorción de mayor riesgo.
  • Satisfacción: los miembros aceptan decisiones que sean más fáciles de tomar en grupo, y no necesariamente la mejor decisión.

En particular, buscamos aprovechar las ventajas de intercambiar distintos puntos de vista para tomar decisiones menos sesgadas, pero evitando caer en las trampas de las decisiones grupales. ¿Cómo abordar esto último? Algunas propuestas: divulgar los criterios de decisión, los nombres de quienes tienen la responsabilidad de decidir, y compartir el seguimiento de los resultados, sean positivos o no. Reconocer los errores genera un mayor compromiso para no volver a cometerlos. Este artículo es nuestro pequeño granito de arena en esa dirección.

En conjunto con las respuestas recibidas, pudimos definir mejor algunas incógnitas acerca del futuro de la inversión: “¿Cómo se podría estimar el potencial de la innovación?”, “¿Que pasa si la gente simplemente no lo usa?”. Usted ya sabe: es mejor conocer que hay variables desconocidas, que desconocer lo que se desconoce.

El riesgo que implica este nivel de desconocimiento, va más allá de lo que consideramos razonable de asumir. Por tanto, consideramos dejar pasar esta oportunidad, en pos de aquellas con un perfil que sea claramente más adecuado para nuestro propósito.

Estamos muy contentos de haber puesto en práctica este proceso para una decisión real, y de haber podido enriquecer el análisis con el aporte de muchísimos inversores.

A todos, gracias!

Hasta la próxima!

En Twitter @sportega

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