Un mal inversor como presidente?

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No sé si su carrera como inversor y hombre de negocios puede decirnos algo sobre qué tan buen presidente puede llegar a ser. Pero la forma en que una persona maneja sus finanzas nos dice mucho sobre sus valores, su propensión al riesgo, sus ambiciones y hasta muestra rasgos de su propia personalidad aunque nunca hayamos escuchado una sola palabra de ella. Y si a esto lo contrastamos con una reciente aparición pública para conquistar a los votantes de la principal economía del mundo, el resultado es más que jugoso.

Este lunes se realizó el primer debate por la carrera presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton. Los mercados están atentos a quien pueda ser el sucesor de Barack Obama para anticiparse a los cambios que se avecinan, pero hoy quería detenerme en el perfil de uno de los candidatos ya que podemos mirarlo desde una perspectiva conocida para nosotros: su “éxito” como inversor y hombre de negocios.

Uno de los momentos más memorables del debate fue cuando acudieron a sus ya conocidas chicanas para intentar debilitar la imagen del otro (perdón si lo próximo que voy a mencionar parece extraído de un “programa de chimentos” de la tarde): él le reclama a ella que muestre una serie de emails borrados intencionalmente cuando era senadora (en realidad no se sabe bien lo que contenían, pero ven altamente sospechoso que pongan semejante empeño por hacer desaparecer cualquier evidencia);y ella le reclama a él que muestre su declaración jurada de impuestos. Nuestra intención no es hacer un análisis político del asunto, sino más bien extraer la información de inversión y sobre esto último quería hacer unos comentarios:

Habría un par de razones por las que Trump no muestra sus declaraciones impositivas:

  • Una es porque, tal como Hillary lo acusa, no pagó durante un tiempo impuestos federales (él respondió diciendo que eso lo hace más “astuto”);

  • Y lo segundo es porque él no sería tan rico como dice (o al menos no se reflejaría en sus impuestos). Hay un artículo tan gracioso como importante de la revista Fortunever aquí – que analiza el crecimiento del patrimonio de Trump desde 1987. Aunque Trump dice que tiene más de USD 10.000 millones, la revista estima que no tiene mucho más de USD 3.000 millones (y otros estiman incluso mucho menos) El artículo menciona que, mientras “el rey de los bienes raíces” logró un crecimiento de un 300% desde 1988 hasta el 2015, en realidad sería hoy 3 veces más rico si simplemente hubiese puesto ese dinero en un ETF que replique el crecimiento del índice S&P500. Incluso hay quienes dicen que sería todavía más rico si hubiera hecho lo mismo con el dinero que heredó de su padre (la mayoría coincide en que heredó USD 14 millones, aunque algunos dicen que heredó USD 200 millones, y él dice que su padre sólo lo ayudó con un pequeño préstamo de USD 1 millón), y él se hubiera dedicado a “disfrutar de la vida” en cambio de dedicarse a “hacer negocios”. En síntesis, a pesar de sus grandes habilidades de negociación y trabajo duro, hubiese sido mejor para él si hubiese dejado ese dinero en el índice más popular de Estados Unidos, que intentar hacer algo por sí mismo.

En 1991, Warren Buffett conversó con alumnos de la universidad de Notre Dame, y apareció el tema de Donald Trump ya que ese año, el Trump Taj Mahal de Atlantic City quebró, y también lo hizo el Trump Plaza Hotel casi al mismo tiempo”. Al respecto Buffett dijo:

“Es interesante entender por qué las personas inteligentes van por mal camino. Esa es una de las cosas más interesantes de los negocios. He visto todo tipo de personas con coeficiente intelectual terribles, que terminan hundiéndose en Wall Street o en los negocios, ya que se sabotean a sí mismos. Es como que tienen motores de 500 caballos de fuerza, y usan sólo 50 caballos. O peor, tienen su pie en el freno y el acelerador al mismo tiempo. Realmente se las arreglan para complicarse a sí mismos”.

Y sobre la manera de hacer negocios de Trump, comentó:

“El gran problema con Trump fue que nunca hizo nada bien. Básicamente siempre pagó en exceso por las propiedades, pero se las arregló muy bien para que le presten el dinero. Él fue estupendo en conseguir que le presten dinero. Si nos fijamos en sus bienes, y lo que pagó por ellos, nunca pudo generar valor económico. Por ejemplo: hoy él debe unos, quizás, USD 3.500 millones a los bancos, y, si tuviera que estimar un número de cuánto valen sus activos, podría decir que es algo más parecido a USD 2.500 millones. Eso significa haber logrado hundir USD 1.000 millones en un agujero”.

Esto me hace pensar en dos cosas: en primer lugar, Trump tiene mucho talento para conseguir que la gente lo apoye (cosa que no hay que subestimar en estas elecciones), y lo segundo y más meritorio, es que logra eso a pesar de tener un historial de destruir valor económico sistemáticamente en cambio de crearlo.

Insisto en que esto no es un análisis político, sino una reflexión sobre el perfil inversor del hombre que puede llegar a influir en la economía mundial. Con el tiempo tal vez podamos ver si este perfil se refleja en su eventual rol como presidente.

Tema aparte; hay quienes dicen que la Reserva Federal está conteniendo la decisión de subir las tasas hasta después de las elecciones, ya que un cambio en la política monetaria en desfavor de los mercados, más las elecciones presidenciales, puede generar mucha volatilidad.

Nosotros, por nuestro lado, seguimos enfocados en inversiones que no dependen de las tasas de interés ni de las elecciones presidenciales, sino de las oportunidades que ofrecen los números a cada momento. Con esto en mente, estamos preparando la información para anunciarle las más recientes inversiones de South Ventures, y nuestro nuevo enfoque. Estamos ansiosos por compartirle todo esto muy pronto.

En Twitter @sportega

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