Trocafone recauda USD 15M para expandirse en la región

Créame que es bastante menos habitual de lo que parece: en solo 3 semanas, 3 de nuestras startups recaudaron USD 72 millones: primero Ripio (SV Global Fund I, II y III) recibe USD 37 millones con su ICO para crear red de préstamos con criptomonedas; a la semana siguiente conocemos que CargoX (SV Global Fund I) recaudó USD 20 millones de Soros y Goldman Sachs; y casi sin pausa, se hizo noticia que Trocafone (SV Global Fund II, y III) recaudó USD 15 millones más para crecer en países emergentes. Son hitos muy destacados, y poco frecuentes, que se dieron uno tras otro en apenas 3 semanas. Llegado este punto, ya no se hace necesario dedicar más tiempo a hablar de las inversiones en sí (está claro que están haciendo las cosas bien), sino a cómo posicionarnos frente a un cúmulo inusual de novedades. Lo invito a compartirnos su opinión.

El duro trabajo de mantener las expectativas adecuadas

Tal como suele decir Seth Klarman, líder del fondo Baupost que maneja USD 30 mil millones: “analizar una inversión es la parte más fácil del trabajo. Invertir es una mezcla entre la economía y la psicología. Lo más difícil es tener la adecuada disposición psicológica para afrontar las situaciones complicadas”.

Vamos a algo más concreto: cuando las tomamos una decisión de inversión, naturalmente generamos expectativas acerca de los resultados que vamos a conseguir con ella en el futuro, y ante ello, hay distintos tipos de posturas.

Por un lado, están quienes tienen fe de poder alcanzar grandes rendimientos aún sabiendo que hay riesgos de que eso no suceda. Por otro lado, están quienes prefieren pensar que van a conseguir resultados modestos (o incluso perder toda la inversión) para no desilusionarse si algo sale mal. Entre éstas, la primera es la postura más fácil porque para ello solo basta con pensar en que todo va a salir como nos conviene. La segunda es una postura más difícil porque implica resistir la tentación de pensar que todo va a ocurrir tal como nos gustaría.

¿Cuál es nuestra postura? Bueno, ninguna de las dos. Nuestras expectativas por sí mismas no determinan el éxito o el fracaso de una compañía o de una criptomoneda, por lo tanto intentar predecir el futuro no solo es un trabajo desgastante sino, además, inútil. Mejor es usar las energías para cualquier otra cosa. Por esto, no estamos pendientes de adivinar lo que va a ocurrir el próximo mes sino que simplemente observamos los hechos tal como se dan. Esto es algo así como evitar generar expectativas (sean altas o bajas) que, irónicamente, es la postura más difícil de todas ya que al ser humano le incomoda la falta de certezas y las genera como si fueran guías. A veces las personas prefieren crear falsas expectativas que les den la sensación de control y las reconforten, antes que lidiar con la desagradable incertidumbre.

Sin embargo, no parece haber atajos en el mundo de las inversiones. El mencionado Klarman suele decir que “para invertir se necesita un balance entre arrogancia y humildad”. Arrogancia para tomar la decisión de comprar lo que otros venden y humildad para reconocer que uno puede estar equivocado. El inversor profesional considera los riesgos y la incertidumbre como una parte inherente a las inversiones.

Apelando a este delicado balance, la semana pasada habíamos dedicado una sección completa a conversar sobre las estadísticas en torno a las inversiones en startups con la intención de mostrar que las grandes noticias no ocurren todos los días. Pero casi como una ironía del destino, aparece un análisis de Crunchbase Insightsdonde mencionan a CargoX como una de las 30 startups que podrían cambiar el mundo en el 2018. Y todavía más, en el mismo día, aparece publicado que Trocafone recauda otros USD 15 millones para expandirse más allá de Brasil y Argentina, donde ya tiene presencia. Con esta última noticia, suman USD 72 millones entre 3 startups (nacidas hace menos de 4 años) en solo 3 semanas.

Son impresionantes los logros conseguidos por estos distintos equipos de emprendedores, con los cuales nos da mucho placer trabajar. Nuestra difícil tarea seguirá siendo manejar el delicado balance personal de ser optimistas mientras que evitamos generar expectativas sobre aquello que no está bajo nuestro control, dando lo máximo de nosotros aún con un futuro que no conoce de certezas ni garantías.

Sumando países

Hace unos meses, mi teléfono cayó accidentalmente en un piso de cerámica, y su pantalla quedó hecha pedazos. Cuando lo levanté, me quedé contemplándolo varios minutos sin poder creer la fragilidad que tienen estos aparatos, algunos de los cuales valen más de USD 1000. A partir de ese momento, mi teléfono quedó inutilizable ya que todos los comandos se realizan desde la pantalla táctil. Si a usted nunca le pasó, le cuento que el costo de cambiar la pantalla táctil equivale a la mitad de lo que cuesta comprar un teléfono nuevo del mismo modelo. Como era esperable, me resultó complicado resolver si convenía repararlo, o bien, venderlo en esas condiciones y comprar uno nuevo.

Justamente este problema es el que soluciona Trocafone permitiendo que un usuario que pasó por mi misma situación pueda vender su teléfono “accidentado” mientras que otro usuario pueda comprar ese mismo teléfono reparado, con garantía, y a mitad de precio de lo que costaría uno nuevo.

Esta fue la idea con la que la compañía se inició y que hoy está llevando a múltiples países. ¿Cómo llega una startup a esta situación? Le cuento.

Si yo tuviera que describir los pasos ideales para desarrollar un negocio con éxito, apelaría a una receta como la siguiente: 1) a partir de una idea, construir una prueba de concepto donde se puedan testear las hipótesis principales; 2) si la prueba arroja resultados positivos, hacer un lanzamiento limitado del producto en el mercado; 3) si el producto encuentra buena aceptación, enfocarse en crecer en escala (más ventas, más sucursales, etc.); 4) si se puede crecer en escala, crecer a lo ancho expandiendo el negocio a nuevas regiones.

Exactamente este ha sido el recorrido de Trocafone en apenas 3 años, como si fuera una “receta de manual” (está claro que la receta no es suficiente para lograr el éxito, sino que es apenas un plan estratégico para ordenar el crecimiento). En cada etapa la empresa fue sumando nuevos inversores, nuevos acuerdos y así fue ganando mercado. La empresa fue creciendo paso a paso hasta consolidarse en el mercado brasileño (se los puede ver en la tapa de la revista como “los cracks del e-commerce”), para recién después abrir oficinas en Argentina, donde nacieron sus socios fundadores: Guillermo Freire y Guillermo Arslanián.

Latinoamérica es el cuarto mercado de smartphones más grande del mundo”, tal como se menciona en el artículo de la revista especializada Techcrunch, “a pesar que 418 millones de personas no pueden comprarse uno”. Para ellos, Trocafone permite que puedan adquirir un smartphone reparado con un precio hasta un 60% menos que la versión nueva, en cuotas y con garantía.

Por eso, si se le llega a caer su teléfono, quédese tranquilo: Trocafone ya está en Argentina.

Sebastian Ortega, Director Ejecutivo de South Ventures

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