No importa el “qué”, sino el “cuándo”

Cada trimestre, aficionados y analistas corren a revisar las carteras de los inversores más exitosos del mundo para obtener información fresca sobre nuevas oportunidades de inversión y anticiparse al mundo que viene.

Resulta que los administradores profesionales que realizan inversiones superiores a los USD 100 millones, tienen la obligación de presentar ante la Comisión de Bolsa y Valores​ de Estados Unidos (SEC) un reporte trimestral con sus movimientos. Así, usted tiene la posibilidad de conocer los detalles de las carteras de Warren BuffettBill GatesGeorge Soros, Ray Dalio, entre otros. Si le interesa, puede verlas en este sitio.

En el fondo, muchos creen que estos inversores cuentan con alguna fórmula secreta que les permite tener un éxito descomunal, tal como ocurre con la misteriosa fórmula de la Coca-Cola, y por eso, intentan replicar sus carteras con la ingenua intención de copiar sus resultados… pero esto casi nunca ocurre. ¿Por qué?

Los super inversores de Graham & Doddsville

En el año 1984, Buffett escribió un artículo que relataba la historia sobre un pueblo de fantasía en donde habitaban “super inversores” que conseguían retornos excepcionalmente altos.

Este pueblo perseguía los valores impulsados por su “patriarca” Benjamin Graham, pero cada uno de sus habitantes tenía libertad de tomar sus decisiones con total independencia.

A través de esta historia, Buffett fue mostrando cómo los habitantes de “Graham & Doddsville” hacían inversiones diferentes entre sí, pero todos obtenían resultados muy superiores a los de otros pueblos.

Los “habitantes” a los que hacía referencia eran inversores de la vida real (William J. RuaneCharlie Munger, Walter Schloss, etc.) y el “pueblo” era una metáfora para referirse a los inversores que se can con la filosofía de Inversión de Valor (o Value Investing), desarrollada por Benjamin Graham David Dodd.

A lo largo de este cuento (puede ver el original aquí), Buffett utilizó datos reales para mostrar que los “super inversores” obtenían rendimientos extraordinarios invirtiendo en empresas diversas, pero bajo una exclusiva condición: invertir en el momento adecuado.

Le comparto un ejemplo. Durante décadas, Coca-Cola fue una de las más reconocidas empresas del mercado y cualquier inversor podía comprobar la fidelidad de los inversores hacia la marca. Sin embargo,Buffett esperó varios años hasta invertir en ella recién en 1988 cuando el crack del ‘87 hundió sus precios injustificadamente.

Hoy, Buffett sigue teniendo acciones de Coca-Cola, lo cual es de público conocimiento. Entonces, si un inversor desprevenido quiere imitar al “Oráculo de Omaha” comprando acciones de Coca-Colahoy, podría estar haciendo una mala inversión, ya que estas acciones están “caras” y necesitaría de unos 43 años para recuperar la inversión a los precios actuales (Precio/Ganancias= 43).

Mi punto es que a pesar de que Coca-Cola es una buena empresa y sigue estando en manos del inversor más exitoso del mundo, un inexperto puede perder dinero por comprarla en el momento equivocado. Si mañana Coca-Cola baja un 40%, el inversor que compró hoy pierde un 40%, pero Buffett seguirá ganando 1.000% de revalúo más todos los dividendos en efectivo que recibió en las últimas tres décadas. Misma situación, dos resultados diferentes.

En síntesis, tenemos dos moralejas:

  1. Dos personas que invierten en lo mismo, pueden tener resultados distintos, dependiendo de cuándo compró cada uno.
  2. Dos personas que invierten en cosas distintaspueden tener el mismo (buen) resultado, dependiendo de cuándo compró cada uno.

El caso bitcoin

Nunca recibí tantos llamados ni mensajes de WhatsApp como en esta última semana. No era mi cumpleaños. Resulta que el jueves pasado el bitcoin superó la barrera de los USD 17.000 por unidad (150% de ganancia en el último mes) y eso motivó el interés hasta de mi abuela.

El bitcoin ya no está solo en los medios financieros o tecnológicos. La brutal suba llegó a los oídos de quienes nunca habían tenido la inquietud de invertir y que, al ver la escalada, se preguntan: “¿es momento de comprar? ¿Cuánto tendría que bajar para poder hacerlo?”. Existe la percepción de que su precio está alto debido a las últimas subidas pero no logran descifrar bien porqué, por eso intentan encontrar respuestas en internet o a través de amigos y familiares.

Pero tal como analizábamos hace dos semanas, el bitcoin no cuenta con un valor intrínseco que permita determinar si está sobrevaluada (“cara”) o subvaluada (“barata”). Sí es posible anticipar que las criptomonedas/blockchain son parte de un cambio profundo que recién se está empezando a gestar (y estoy convencido de eso) pero hoy no es posible cuantificarlo. El precio queda librado más a la imaginación de los compradores y de los vendedores, que a factores económicos.

Ya en el 2014 habíamos escrito sobre el bitcoin y sobre las inversiones que hicimos de cara a su futuro. Por entonces, el bitcoin valía USD 550 luego de haber llegado a su máximo histórico de USD 980. En ese momento, no muchos conocían de qué se trataba.

Un año más tarde cayó todavía más, ubicándose por debajo de los USD 300. En ese momento, nosotros volvimos a invertir y lo compartimos en este artículo.

Hoy el bitcoin subió más de 50 veces (5.000%) su valor desde aquella inversión: de USD 300 a USD 15.000. Si mañana su precio cae a USD 7.500, las personas que compraron hoy habrán perdido el 50% de su inversión, sin embargo, nosotros habremos ganado 25 veces (2.500%), que claramente nos deja más que satisfechos. Tal como le puede pasar a quien compre hoy acciones de Coca-Cola.

Recuerde: dos personas que invierten en lo mismo, pueden tenerresultados distintos, dependiendo de cuándo compró cada uno.

Por otro lado, mientras las miradas apuntan a la más grande de las criptomonedas, existen otras alternativas al alcance de los inversores con crecimientos excepcionales. Hace pocas semanas compartimos un artículo en donde tres startups de nuestro portafolio, con menos de 4 años de edad recibieron USD 72 millones. Estos eventos provocan que las startups registren un crecimiento en valor comparable al del bitcoin, pero cuentan además con la ventaja de tener bases más firmes y estimables. Así, los altos rendimientos pueden venir de los bitcoins, de las startups, o de lo que sea en lo que se haya invertido en el momento adecuado.

Recuerde: dos personas que invierten en cosas distintaspueden tener el mismo (buen) resultado, dependiendo de cuándo compró cada uno.

En definitiva, sea que hagamos inversiones en criptomonedas o en Coca-Cola, el éxito no depende tanto del activo en sí, sino de cómo tomemos las decisiones frente a ello. Podemos lograr malos resultados con activos de rápido crecimiento y buenos resultados a través de inversiones con activos menos populares. Las lecciones aprendidas de las inversiones aplican también para todas las nuevas alternativas que nacieron hoy, y las que nacerán en el futuro.

Sebastian Ortega, Director Ejecutivo de South Ventures

2 thoughts on “No importa el “qué”, sino el “cuándo”

  1. Los felicito por lo acertado e interesante de este mensaje. Muchísimas personas pueden ser inversores, pero asegurar el momento de cuando comprar o vender es la duda. En relación a esto es que prefieren optar por inversiones en fondos de escasa volatilidad y que otros nos administren nuestros recursos invertidos. Si 1 de cada 20 es exitoso en sus inversiones, jugar al riesgo recursos que ha costado obtener, predispone a la duda a la hora de tomar una decisión. Soy suscriptor de Inversor Global, pero creo que aún le falta una puntada certera a dar confianza segura, para que todos los afiliados sigan las recomendaciones de la oferta que los departamentos venden. El que mucho abarca, en ocasiones poco aprieta, dejando al inversor un tanto a la deriva. Me ha gustado mucho esta información y lo considero de alto interés para mí. Saludos.

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