Cómo convertir USD 10.000 en USD 51 millones

El pasado sábado 5 de mayo, 42.000 inversores de todo el mundo viajaron hasta Omaha, Nebraska, Estados Unidos, para escuchar las palabras del mejor inversor de todos los tiempos, Warren Buffett. Al día de hoy, es el tercer hombre más rico del mundo después de Jeff Bezos (fundador de Amazon) y Bill Gates (fundador de Microsoft) con una fortuna de más de USD 86.000 millones, aunque eso es lo que le quedó luego de haber donado más de USD 30.000 millones.

Buffett no hace declaraciones muy a menudo. Suele bromear con que, a su edad, no le queda mucho tiempo por delante y por tanto tiene que administrarlo adecuadamente. Pero esta fue la conferencia anual de accionistas en donde dedicó 6 horas a explicar el avance de la compañía y a responder las preguntas de los inversores.

El evento es una fuente de inspiración tanto para inversores experimentados como para aquellos que recién empiezan, ya que hasta los temas más complicados son explicados en términos simples. En particular, el año pasado tuve la posibilidad de estar presente y vivirlo en primera persona. Le comparto un resumen en “El día que estuve cara a cara con Warren Buffett” y en “Lo que no se vio del Buffett-palooza”, donde también incluí videos del evento con algunas curiosas anécdotas.

Este año, Buffett decidió comenzar la reunión compartiendo una experiencia personal que, según él, fue la que le enseñó a invertir exitosamente.

Lo que hizo fue mostrar los titulares del reconocido periódico New York Times de mayo de 1942, cargado de noticias muy negativas para Estados Unidos, que se encontraba en plena Segunda Guerra Mundial, sobre la estrepitosa caída de los mercados que reflejaban esa situación.

En medio del caos, el joven Buffett le pidió a su padre que le compre 3 acciones de la compañía Cities Service, que en ese momento cotizaban a USD 38.35 cada una, y con ello estaba poniendo en juego todo el capital que había acumulado en los 5 años anteriores.

Inmediatamente después de comprarlas, la acción bajó un 3% y continuó cayendo los días siguientes. Pero Buffett las mantuvo, hasta que 4 meses después pudo venderlas a USD 40, logrando una ganancia total de USD 5.25. Pero esa no fue una historia con final feliz, tal como comenta, ya que la acción siguió subiendo ininterrumpidamente hasta llegar a los USD 200 unos pocos años más tarde.

A continuación le comparto el gráfico que él expuso:

Lo que él ya sabía es que los mercados tienden a exagerar las noticias en el corto plazo, y eso es una gran oportunidad para los inversores racionales. La lección que aprendió es que no se debe vender rápido una empresa de buena calidad ya que el tiempo permite obtener ganancias que son prácticamente imposibles de conseguir en el corto plazo.

Cómo convertir USD 10.000 en USD 51 millones

Este título parece de esos del estilo: “¡Hágase rico ya!” con alguna fórmula mágica. Pero nada más lejos de eso.

Resulta que en el mismo discurso de apertura, Buffett expuso un ejemplo de cómo puede hacer cualquier persona para volverse rico sin saber nada de inversiones y, prácticamente, sin hacer nada. Suena a poco realista, ¿no?

Además, para mostrar que lo que estaba por revelar es una de las mejores inversiones que existen, invitó a la gente a imaginar cuánto dinero tendría hoy si hubiera invertido USD 10.000 en algúndepartamento o campo para la fecha en que él hizo su primera inversión en Cities Service.

“¿Tienen su número?”- preguntó- “¡Bien! Ahora piensen cuánto tendrían hoy si hubieran invertido esos USD 10.000 en el S&P 500[en aquel momento no existía pero se puede proyectar su valor hacia atrás]. ¿Lo imaginan?“. Fue entonces cuando la pantalla grande del auditorio mostró la cifra: USD 51 MILLONES.

Buffett repite que “no tienen que acertar cuáles son las acciones ganadoras, ni tienen que predecir cuándo comprar o vender. Básicamente tienen que hacer una única gran decisión de inversión en toda su vida”.

Con esta historia, no solo insistió una vez más en que comprar participaciones del S&P 500 es mejor inversión que elegir acciones individuales para más del 90% de las personas (ese porcentaje lo aclara en este video), sino que además es mucho mejor que otras inversiones tales como invertir en propiedades inmobiliarias, o en campos, y por sobre todo, a inversiones en activos que no producen nada como el oro que, según sus cálculos, hubieran crecido hasta los USD 400.000 durante el mismo período. En otras palabras, si hubiese comprado oro en aquel entonces, hubiera obtenido menos del 1% de lo que hubiera recibido invirtiendo en buenas empresas que reinvierten dividendos, recompran acciones y cuentan con excelentes líderes que apuntalan su crecimiento.

Tan sorprendente es esta realidad, que ya hace un tiempo despertó la curiosidad de quien es hoy el hombre más rico del mundo. Le comparto un fragmento de un diálogo que mantuvieron Bezos yBuffett:

Bezos: “Tu estrategia de inversión es tan simple… tú eres el segundo hombre más rico del mundo… y es tan simple. ¿Por qué no está todo el mundo copiándote?”

Buffett: “Porque nadie quiere hacerse rico despacio”

Pero a Buffett le fue mucho mejor que aquello que recomienda para el resto de los inversores. De hecho, él duplicó al S&P 500 durante 53 años. ¿Por qué le va mejor sin hacer lo que él mismo recomienda?

En una reciente entrevista exclusiva para Yahoo Finanzas (puede verla aquí), le cuestionaron:

“Pero… si usted tanto recomienda invertir en el S&P 500, ¿Por qué no invierte allí los USD 116.000 millones que hoy tiene usted disponibles?”, a lo que Buffett respondió, “Porque nosotros hacemos compras oportunistas”. ¿Que significa eso? Que para ganar mucho más allá que el promedio (por ejemplo, el S&P 500), es necesario actuar solo cuando se presentan claras oportunidades. Esto es: guardar dinero cuando los mercados están en alza, e invertirlos cuando están en baja, tal como cuando él eligió comprar las 3 acciones de Cities Services en uno de los peores días de la historia de Estados Unidos.

Esperar el momento adecuado es justamente una de las cosas más difíciles de hacer en las inversiones, pero es lo más rendidor a lo largo del tiempo. Cuando la espera es larga y se ven a otros tomando decisiones, uno se ve tentado a actuar por no quedarse “fuera de la fiesta” y para ello relaja sus parámetros, como cuando uno se da permisos para salirse de una dieta, con el riesgo de no volver a retomarla.

Por eso, para no perder la perspectiva de largo plazo, es saludable repasar las lecciones que aprendimos con la experiencia, tal como lo hizo Warren Buffett en la apertura de la reunión de accionistas.

En Twitter @sportega

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