Las malas noticias son el mejor amigo del inversor

Entre el miércoles 3 de octubre y el viernes 11, las acciones de los mercados estadounidenses bajaron en promedio un 7.8%. En un solo día, las principales empresas tecnológicas agrupadas en el NASDAQ llegaron a perder más de un 4%. Los inversores se pusieron nerviosos, y algunos vaticinaron el comienzo de una catástrofe. Para nosotros, fue el momento de empezar a estudiar oportunidades.

No todo momento es bueno para encontrar oportunidades. Quien quiera viajar, probablemente encuentre mejores ofertas si elige irse en temporada baja, comprando pasajes con más de 2 meses de anticipación, saliendo/volviendo un día lunes, y utilizando millas acumuladas de viajes anteriores.

En el mercado de valores, no es posible anticipar cuándo llegará la temporada de ofertas. Generalmente, se presentan sin previo aviso. Pero con los viajes tienen algo en común: aparecen justo cuando existen pocos interesados.

Si se trata de la playa, la temporada baja coincide con la época más fría. Si se trata de un centro de esquí, será durante la época más cálida. Si se trata del mercado de valores, será cuando los inversores pierdan el optimismo y se vuelvan temerosos. Pero hay un truco: nadie se vuelve temeroso cuando las noticias son alentadoras, ni cuando titulan que es momento de invertir, sino justamente cuando ocurre todo lo contrario.

“Las malas noticias son el mejor amigo del inversor” titulaba este artículo de Yahoo Finance publicado recientemente, en relación a la estrategia de Warren Buffett para ganarle a los mercados. Las malas noticias ahuyentan a los especuladores y despeja el camino a los inversores. Esto es exactamente lo que ocurrió la semana pasada, y la gran duda es saber si continuará.

En los hechos, los mercados bajaron. Un Donald Trump enojado salió a decir que el banco central estadounidense “se ha vuelto loco” por seguir subiendo las tasas de interés de referencia, hoy en 2.25%, ya que puede generar una desaceleración en el crecimiento de EE.UU (no sé qué diría si se enterase que en Argentina la tasa de interés de las LELIQs están en 72%).

¿Es momento de invertir?

Quien tenga dinero efectivo en este momento, probablemente se esté preguntando si ya es momento de volcarlo a las inversiones pensando en una recuperación. Es lógico pensar que después de un “susto” de 7.8%, los mercados tienen que estabilizarse pronto en una economía que crece al 3.1% anual, con desempleo del 3.7%, y una inflación del 2.1% (ver datos).

Pregunta: Ahora que los mercados bajaron un 7.8%… ¿es momento de entrar o de esperar a que bajen más?

Respuesta: Esta baja no nos dice nada respecto de lo que convenga hacer o de lo que pueda pasar mañana. 

Los precios de las acciones pueden subir o bajar mañana dependiendo del ánimo de los compradores/vendedores, y esto es impredecible. Lo que pasó la semana pasada o en el último año, nada dice sobre cómo abrirá el mercado mañana. “Si los precios futuros pudieran predecirse a partir de su evolución en el pasado, entonces los historiadores serían los hombres más ricos del mundo” – decía un conocido inversor.

Sin embargo, nos vemos permanentemente tentados a buscar patrones allí donde nos gustaría tener certezas. Muchas personas que juegan a la ruleta por primera vez, intentan adivinar qué color saldrá en función de los colores que estuvieron saliendo anteriormente. Por ejemplo, si sale muchas veces el negro, le apuestan al rojo porque “ya pronto tendría que tocarle el turno” – piensan.

Sin embargo, no importa si el negro tuvo una racha de haber salido 2 o 15 veces seguidas. El color que salga en el próximo tiro no guarda ninguna relación con los colores que salieron anteriormente. Estadísticamente, el nuevo evento es independiente de los anteriores, aunque muchos intuyan lo contrario. A este error del razonamiento se lo conoce como “Falacia del Jugador”, y se aplica a las inversiones. Lo que ocurra mañana no está necesariamente relacionado con lo que ocurrió ayer. Es por esto que el Análisis Técnico no ha servido como herramienta para ganar con las inversiones a lo largo del tiempo, aunque sea lo más sencillo de enseñar y entretenido de utilizar.

Además, para ponerlo en contexto, una corrección de 7.8% en los mercados es algo más común de lo que parece. Desde el comienzo de este mercado alcista que se inició en el año 2009, hubo 22 ocasiones anteriores en donde el mercado bajó más del 5%, con una baja promedio de 9.3% (más que lo que se dió hasta ahora) y, en cada caso, pareció que estábamos a punto de entrar en una catástrofe.

Hoy varios pronostican que el mercado va a rebotar, y otros tantos que aseguran que lo peor está por comenzar. Inevitablemente, alguno de ellos tendrá razón, y quien fuera, se adjudicará la capacidad de anticiparse a los mercados, aunque probablemente se trate de otro error del razonamiento, en donde los mismos pronosticadores confundan “causalidad” con “casualidad”.

Un inversor no se comporta en el mercado de valores como lo hace un jugador en el casino. No apuesta a subas o bajas. No compra algo sólo porque ayer bajó. Un inversor trabaja constantemente para identificar buenos negocios y espera todo lo que sea necesario para comprarlos a buen precio. Un inversor no sabe cuándo vendrá la temporada baja, pero está listo para aprovecharla cuando llegue. Eso se dará el día en que las noticias no sean prometedoras y los especuladores quieran alejarse de allí. Nada distinto a planificar un viaje en una zona turística justo en el día que no está lleno de gente.

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