Invertir con enfoque médico

Las apariencias engañan, por eso es necesario recurrir a las fuentes tal como hacen los médicos cuando tenemos un dolor.

Cada vez que Warren Buffett escribe a inversores, comienza diciendo: “No presten atención a los precios de las acciones. Nuestra cartera puede subir o bajar varios MILES DE MILLONES, pero eso no significa que estemos ganando o perdiendo”. 

¡Pausa! Esta parece una recomendación sin sentido. ¿Cómo es eso de no mirar el precio de las acciones para saber cómo nos está yendo?

Sé que parece una recomendación extraña, pero en realidad tiene sentido. Es más, tiene muchísimo sentido. Sin embargo, pocas personas logran entender lo que el mejor inversor del mundo recomienda (si todos lo entendieran, probablemente habría más que solo un 5% de inversores que le ganan a los mercados). 

Para explicar esta recomendación, me gustaría compartir el siguiente ejemplo.

Si usted visita al médico porque le duele el brazo después de haberse caído, con seguridad su médico no le recetará de inmediato ningún medicamento. Antes que nada, su médico le hará algunas preguntas, observará su brazo por fuera y hasta intentará conocer el estado interno (huesos, articulaciones y otros tejidos) antes de tomar cualquier decisión.  

¿Por qué el médico hace todo esto? Porque lo que usted le cuenta al médico sobre su dolor, no es suficiente para que él pueda determinar el tratamiento adecuado y hasta incluso puede resultar engañoso. Usted solo puede percibir los síntomas de una forma subjetiva, mientras que el médico necesita conocer las causas de forma objetiva para tomar una decisión que realmente lo ayude.    

Para ello, el médico utiliza la radiografía, una especie de foto interna de su brazo que permite conocer su estado de forma precisa. Pero no cualquiera puede interpretar correctamente lo que muestra una radiografía. Para poder hacerlo se necesita conocimientos y práctica… y eso es exactamente lo que tiene el médico, por eso es él quien puede prescribir el tratamiento más adecuado para nuestro brazo. 

A la hora de invertir, Warren Buffett analiza a las empresas cuál médico examina a un paciente. No se basa en el “estado de ánimo” -precio de las acciones-, sino en lo que indica la “radiografía” -sus ganancias y balance-. No cualquiera puede interpretar correctamente el estado interno de una empresa, pero Buffett aprendió a hacerlo y por ello puede tomar decisiones efectivas con gran convicción.

A medida que uno desarrolla el hábito de evaluar a las empresas por sus ganancias y balance -su verdadero estado interno-, deja de interesarse -preocuparse o alegrarse- por los altibajos en los precios de las acciones -sus síntomas-, y esta es la forma más razonable de invertir.  

Sin embargo, existe una gran cantidad de inversores (la mayoría) que juzgan a una empresa en función de su “estado de ánimo” -el precio de sus acciones-: si va para arriba, significa que todo está bien; si va para abajo, significa que todo está mal.

¿Se imagina si un médico recetara medicamentos con solo mirar el estado de ánimo del paciente? Esto es improbable. Se necesita una carrera y una matrícula para ejercer la profesión de médico. Sin embargo no se necesita ninguna carrera ni ninguna matrícula para invertir (parece que perder dinero no se considera tan grave como perder la salud) y de ahí la innumerable cantidad de errores financieros (recuerde el millón de personas que perdieron todo en un solo día con la baja del bitcoin).

¿Hay algo de malo en invertir basándose en el “estado de ánimo”? No. Cualquiera puede utilizar la estrategia que mejor se adapte a su personalidad -incluso esto es aconsejable-. Sin embargo, basarse en el “estado de ánimo” sin ver la “radiografía” suele conducir a diagnósticos y decisiones erradas, tal como ocurre en la medicina. 

Algo muy irónico que me ha tocado de cerca, es ver médicos que, aunque acostumbrados a analizar radiografías de sus pacientes, invierten juzgando a las empresas por su “estado de ánimo”. Que una persona cuente con un enfoque adecuado en su profesión, no implica que cuente con el enfoque adecuado en otra actividad. Cada actividad requiere cierto tiempo de práctica y maduración que no se transmite de una a otra.

Justamente por esto, Buffett intenta ayudar a que cada uno de sus lectores adopte el enfoque adecuado a la hora de interpretar la información que él tiene para compartir. Es más, hasta tiene el cuidado de publicar sus cartas y realizar sus eventos los días sábados, para que los inversores tengan tiempo de analizar con paciencia el contenido durante el fin de semana para evitar efectos en el “estado de ánimo”.

¿Cómo entonces puede conocer si sus inversiones progresan en la dirección correcta?

Bueno, tal como lo haría un médico: no basta con preguntarle al paciente si hoy se siente mejor que ayer, sino que es necesario comparar la radiografía de hoy con la radiografía de ayer

Una de las mejores formas de aprender sobre este tema es invirtiendo en startups o empresas que no cotizan en la bolsa de valores. Allí uno está obligado a reconocer el progreso de sus inversiones a través de las “radiografías” ya que estas empresas no cuentan con un “estado de ánimo” que cotice segundo a segundo. 

La experiencia de invertir en startups marcó para nosotros un antes y un después: nos enseñó a pensar a largo plazo, a analizar negocios independientemente de sus precios, a manejar la incertidumbre, y… a sentir en la piel los consejos de los mejores inversores del mundo. Esta es una experiencia que todo inversor debería atravesar en algún momento de su vida.
¡Hasta la próxima!

Sebastian Ortega *, Director Ejecutivo de South Ventures

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías